La retención de vocabulario en adultos que aprenden idiomas

Artículo original: Vocabulary Retention in Adult Language Learners Aurore Bargat

Traducido por Reyna Ediss

¿Qué podemos aprender e implementar de la neurociencia para apoyar la retención de vocabulario a largo plazo en alumnos adultos de idiomas?

El cerebro y el idioma

La neurociencia se centra en cómo las diferentes regiones del cerebro funcionan e impactan el comportamiento y las funciones cognitivas.  Los procesos neurológicos y el conocimiento del desarrollo cerebral pueden proporcionar información sobre cómo los estudiantes aprenden mejor, para poder adaptar las metodologías de enseñanza y aprendizaje y así capacitar a cada estudiante a lograr su máximo potencial en función de sus capacidades individuales (Goswami, 2006; University of Delaware, 2019).

Para los alumnos adultos de idiomas específicamente, las dificultades surgen muy pronto en su viaje lingüístico, cuando se enfrentan a conceptos gramaticales y mucho vocabulario nuevo para recordar mientras adquieren práctica hablando (además de la pronunciación).  Desde la perspectiva neurocientífica, es importante entender primero que el área de Broca y el área de Wernicke son dos áreas esenciales involucradas en el procesamiento del lenguaje.  El área de Broca está dedicada a la producción del habla, mientras que el área de Wernicke está relacionada con la retención de vocabulario y la comprensión del lenguaje.  Con la ayuda del giro angular (procesamiento del lenguaje y la memoria), la corteza insular (involucrada con el contexto, la percepción y la comprensión) y los ganglios basales (procesamiento del contenido emocional del lenguaje y del sentido dado por los demás), el área de Wernicke adjunta el significado a los sonidos y formas de las palabras e incorpora el contexto en la interpretación (The Physiology of Human Language & Speech:  The Brain & Nervous System, 2017).  Esta compleja región del cerebro es clave para los alumnos adultos de idiomas en su búsqueda por la competencia lingüística.

«Esta compleja región del cerebro es clave para los alumnos adultos de idiomas en su búsqueda por la competencia lingüística»

Utilizando este conocimiento así como hallazgos recientes proporcionados por las investigaciones del cerebro, este artículo tiene como objetivo aportar herramientas para apoyar la creación de un entorno de aprendizaje positivo y estimulante para mejorarle a los alumnos de idiomas la retención a largo plazo de nuevo material, especialmente vocabulario. Se abordarán cuatro factores que fomentan la retención de vocabulario, seguidos de cinco herramientas relevantes que podrían implementarse en un aula de lenguas.

Factores que fomentan la retención de vocabulario

Uno de los factores clave que favorecen la retención eficiente de vocabulario en los alumnos adultos de idiomas es la práctica a lo largo del tiempo, ya que ayuda a consolidar nuevas habilidades y conocimientos (Genesee, 2000).  A medida que los estudiantes practican repitiendo y revisando el vocabulario nuevo, las neuronas se vuelven más eficientes en hacer las mismas conexiones una y otra vez, lo que permite la retención y recuperación más eficaz de esa información específica (Pearce Stevens, 2014).  Para ilustrar el punto de que la práctica y la repetición son primordiales para el aprendizaje de idiomas, un estudio del 2008 le pidió a un hablante nativo de inglés que aprendiera 15 nuevas palabras árabes por día por 20 días seguidos. Después de esos 20 días, se le administraron pruebas de vocabulario tanto inmediatas como aplazadas al alumno de idiomas.  La prueba de vocabulario inmediata indicó que casi todo el nuevo vocabulario fue retenido por el alumno.  Pero este resultado fue temporal, pues la prueba de vocabulario aplazada mostró una disminución en el número de palabras que el alumno podía recordar (Fitzpatrick, Al-Qarni, and Meara, 2008).  La retención de vocabulario nuevo a largo plazo no tuvo éxito en este caso, posiblemente por la falta de repaso y repetición de las palabras recién adquiridas.

Un ambiente de aprendizaje positivo también es necesario para mejorar la retención del vocabulario. Hallazgos de neuroimagenología y análisis de neurotransmisores revelan que el nivel de bienestar de los alumnos pueden influir en la transmisión y el almacenamiento de información (como palabras de vocabulario) recién adquirida por el cerebro (Thanos et al., 1999).  Los estudios han demostrado que las emociones pueden influir profundamente en los procesos cognitivos y reducir tanto la motivación de los estudiantes, como las habilidades de aprendizaje y la retención a largo plazo de nuevo material (Tyng et al., 2017).  Por lo tanto, se recomienda garantizar un entorno de aprendizaje positivo, atractivo y estimulante para fomentar el dominio del idioma en los alumnos adultos de idiomas.

«[…] se recomienda garantizar un entorno de aprendizaje positivo, atractivo y estimulante para fomentar el dominio del idioma {…}»  

Además, la adquisición de nuevo vocabulario en los alumnos adultos de idiomas puede mejorarse cuando se utiliza en las situaciones complejas típicas del mundo real (Genesee, 2000).  De hecho, los alumnos de idiomas necesitan un entorno rico en contexto para recordar mejor el nuevo material, especialmente el vocabulario.  En un estudio del 2006, Pigada y Schmitt notaron que la lectura extensiva puede mejorar la adquisición de vocabulario y potencialmente su retención.  El estudio evaluó si los alumnos de idiomas podían aprender mejor el significado y la ortografía de nuevas palabras después de 30 días de lectura extensiva.  Se demostró que la adquisición y retención de vocabulario varían dependiendo de la recurrencia de las palabras dentro del texto.  Los resultados mostraron que el 65% de las palabras recién adquiridas fueron recordadas por los alumnos.  En general, la lectura extensiva podría ser un método relevante para mejorar la adquisición y retención de nuevo vocabulario por parte de los alumnos adultos de idiomas.

El sueño es otro factor que ayuda con la retención de vocabulario a largo plazo.  Los estudios del cerebro han demostrado que este está muy activo durante ciertas etapas del sueño y que la reactivación de las conexiones neuronales durante la noche permite consolidar la información recién adquirida en la memoria a largo plazo (Kelly, 2017).  Según Penny Lewinsky, es durante el sueño más profundo cuando las neuronas disparan sus potenciales de acción en ráfagas sincrónicas, lo que permite que el nuevo conocimiento pase a la neocorteza para ser almacenado de forma más permanente (Campbell, 2014; Kelly, 2017).

«El sueño es otro factor que ayuda con la retención de vocabulario a largo plazo.»

Herramientas que fomentan la retención de vocabulario

Como se ha mencionado anteriormente, la práctica es clave para que los alumnos adultos de idiomas retengan el nuevo vocabulario.  Por lo tanto, los exámenes de práctica frecuentes pueden mejorar la retención a largo plazo del nuevo vocabulario además de limitar la ansiedad ante los exámenes.  Esos exámenes de práctica no tienen que ser calificados, se pueden utilizar al comenzar o finalizar la clase y pueden adecuarse como un examen sorpresa o una prueba de curiosidades.  Kahoot!, Microsoft Form y Quizlet demostraron ser herramientas y tecnologías relevantes de integración para apoyar la retención de vocabulario en alumnos adultos de idiomas.

El sistema de repetición espaciada es otra herramienta que puede mejorar la retención a largo plazo de vocabulario nuevo.  En la década de 1880, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus observó que la repetición era indispensable para el aprendizaje y que mejoraba la retención del conocimiento recién adquirido si estas repeticiones se espaciaban en el tiempo.  Ebbinghaus (1913) también notó que con el tiempo, los estudiantes tienden a olvidar lo que aprenden.  En su estudio, observó que sin refuerzo ni vínculos con el conocimiento previo, el nuevo conocimiento se olvidaba rápidamente; aproximadamente el 56% se perdía después de una hora, el 66% después de un día y el 75% después de seis días (Ebbinghaus, 1913).   Para evitar que se olvide la información nueva (como el vocabulario durante el aprendizaje de idiomas), la repetición espaciada permite a los estudiantes programar estratégicamente el repaso del vocabulario para consolidarlo en su memoria a largo plazo antes de que se pierda.  Este es un método eficiente porque obliga a los estudiantes a esforzarse, fortaleciendo las conexiones del cerebro entre las células nerviosas (Custers, 2010).  Al espaciar los repasos de vocabulario, los alumnos adultos de idiomas están ejercitando estas conexiones cada vez que repasan el vocabulario adquirido anteriormente, lo que permite su retención a largo plazo (Larsen et al., 2009).  En efecto, los neurocientíficos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) explican que la plasticidad sináptica ocurre cuando las neuronas están disparado potenciales de acción con frecuencia (MIT, 2015).  Las conexiones entre las neuronas así se fortalecen, permitiendo que este nuevo conocimiento permanezca en la memoria durante un periodo de tiempo más largo.  Como explica Terada (2017), «el accesar repetidamente un recuerdo almacenado (pero desvanecido) reaviva la red neuronal que lo contiene y lo codifica más fuertemente.»  Por ejemplo, un estudio dirigido por Custers (2010) demostró que los estudiantes de medicina que no utilizaban la repetición espaciada olvidaban alrededor del 50% de sus conocimientos científicos después de dos años.

«El uso conjunto de textos e imágenes realistas es otra forma estupenda de aportar vocabulario sin utilizar la lengua materna de los alumnos.»

El uso conjunto de textos e imágenes realistas es otra forma estupenda de aportar vocabulario sin utilizar la lengua materna de los alumnos.  Bui y McDaniel (2015) señalaron que es más fácil para los alumnos recordar lo que leyeron y vieron a la vez.  Yoshii y Flaitz (2002) crearon un estudio con tres grupos de alumnos adultos de inglés que tenían que retener vocabulario después de leer un texto en línea. El grupo examinado inmediatamente después de la lectura del texto con la inclusión de imágenes superó a los grupos examinados que ya sea solo leyeron el texto o solo vieron imágenes. Desafortunadamente, los tres grupos obtuvieron peores puntajes en las pruebas aplazadas, lo que demuestra que la retención a largo plazo de nuevas palabras no se logró de manera completa y satisfactoria. Sin embargo, Hashemifardnia et al. (2018) concluyeron que los libros ilustrados proporcionados a los alumnos iraníes de inglés pueden resultar en una mayor adquisición y retención de vocabulario debido a la estrecha relación entre el texto y la imagen correspondiente.

Según Sun (2017), los estudiantes adultos de idiomas también retienen el vocabulario a través de discusiones grupales y actividades generativas.  Por ejemplo, dichos alumnos pueden crear un organizador gráfico y nubes de palabras asociando palabras con sus antónimos y sinónimos, escribir sus propias definiciones de las palabras de vocabulario recién adquiridas o usar esas nuevas palabras en sus propias oraciones.  Esta es una forma relevante para que los alumnos de idiomas vayan más allá del sistema tradicional de fichas didácticas y establezcan conexiones entre las palabras utilizando eficientemente su conocimiento previo.

Otras herramientas que fomentan la retención de vocabulario nuevo a largo plazo por parte de los alumnos adultos de idiomas son el uso de juegos, la ludificación y la tecnología (como la realidad virtual). Los juegos de simulación han demostrado ser útiles para mejorar la retención de nuevo vocabulario a largo plazo (Franciosi et al., 2016).  También alimenta la motivación de los estudiantes de idiomas mediante el uso de niveles, misiones, insignias y recompensas.  Como los alumnos están dedicados a pasar al siguiente nivel o a obtener la siguiente insignia, revisan el vocabulario regularmente a medida que avanzan en el juego.

Para concluir, la neurociencia puede apoyar eficientemente a los alumnos adultos de idiomas en su anhelo de retener el vocabulario recién adquirido a largo plazo, lo cual es crucial para lograr el dominio de un idioma. Con suerte, nuevos hallazgos surgirán de las investigaciones en el campo de la neurociencia educativa y esos resultados podrían ayudarnos a seleccionar y desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje para los alumnos adultos de idiomas.

 

Escrito por Aurore Bargat. Traducido por Reyna Ediss. Ilustrado por Melis Cakar.
Editado por Zoe Dobler, Sean Noah y Desislava Nesheva.

 

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Referencias

Bui, D., & McDaniel, M. (2015). Enhancing learning during lecture note-taking using outlines and illustrative diagrams. Journal of Applied Research in Memory and Cognition, 4(2), 129-135. https://doi.org/10.1016/j.jarmac.2015.03.002

Campbell, G. (2014, March 28). Interview with Penny Lewis, PhD, author of The Secret World of Sleep: The Surprising Science of the Mind at Rest. Brain Science Podcast transcript, Episode 107. Originally aired 03/18/2014. http://brainsciencepodcast.libsyn.com/podcast

Custers, E. (2010). Long-term retention of basic science knowledge: a review study. Advances in health sciences education: theory and practice, 15(1), 109–128. https://doi.org/10.1007/s10459-008-9101-y

Ebbinghaus, H. (1913). Memory: A contribution to experimental psychology. (H. A. Ruger & C. E. Bussenius, Trans.). Teachers College Press. https://doi.org/10.1037/10011-000

Fitzpatrick, T., Al-Qarni, I., & Meara, P. (2008). Intensive vocabulary learning: A case study. Language Learning Journal 36(2). DOI: 10.1080/09571730802390759

Franciosi, S., Yagi, J., Tomoshige, Y., & Ye, S. (2016). The effect of a simple simulation game on long-term vocabulary retention. CALICO Journal, 33(3), 33-58.

Genesee, F. (2000). Brain Research: Implications for Second Language Learning. UC Berkeley: Center for Research on Education, Diversity and Excellence. https://escholarship.org/uc/item/58n560k4

Goswami, U. (2006). Neuroscience and education: from research to practice?. Nature Reviews Neuroscience, 10(3), 186-198. 7 (5): 406–411. doi:10.1038/nrn1907.

Hashemifardnia, A., Namaziandost, E., & Rahimi Esfahani, F. (2018). The effect of teaching picture-books on Iranian Elementary EFL learners’ vocabulary learning. Journal of English Language Teaching and Linguistics, 3(3).

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Larsen, D. P., Butler, A. C., & Roediger, H. L. (2009). Repeated testing improves long-term retention relative to repeated study: a randomised controlled trial. Medical education, 43(12), 1174–1181. https://doi.org/10.1111/j.1365-2923.2009.03518.x

Massachusetts Institute of Technology. (2015, November 18).  Neuroscientists reveal how the brain can enhance connections. ScienceDailywww.sciencedaily.com/releases/2015/11/151118155301.htm

Pearce Stevens, A. 2014 de septiembre de 2 Learning rewires the brain. Science News for Students. https://www.sciencenewsforstudents.org/article/learning-rewires-brain

Pigada, M., Schmitt, N. (2006). Vocabulary acquisition from extensive reading: a case study. Reading in a Foreign Language, 18(1). ISSN 1539-0578

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Terada, Y. (2017). Why Students Forget—and What You Can Do About It. Edutopia. https://www.edutopia.org/article/why-students-forget-and-what-you-can-do-about-it

Thanos, P. K., Katana, J. M., Ashby, C. R., Michaelides, M., Gardner, E. L., Heidbreder, C. A., & Volkow, N. (1999). The selective dopamina. D3 receptor antagonist SB-277011-A attenuates ethanol consumption in ethanol preferring (P) and non-preferring (NP) rats. Pharmacology, Biochemistry, and Behavior, 81(1), 190–197.

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Tyng, C. M., Amin, H. U., Saad, M., & Malik, A. S. (2017). The Influences of Emotion on Learning and Memory. Frontiers in psychology8, 1454. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.01454

Yoshii, M., Flaitz, J. (2002). Second Language Incidental Vocabulary Retention: The Effect of Text and Picture Annotation Types. CALICO Journal, 20(1), 33-58.

Autor

Aurore Bargat

Aurore obtuvo una licenciatura y una maestría en Lenguas Extranjeras y Traducción y ahora trabaja como profesora de idiomas extranjeros y entrenadora de profesores en California.  Aurore también es estudiante doctoral en Política Educativa, Organización y Liderazgo en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, donde estudia cómo la neurociencia puede beneficiar a los estudiantes adultos de idiomas a dominar una nueva lengua.

Traductor

Reyna Ediss
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